• [Article 60]SOL DE MEDIANOCHE

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    “Gocemos, Amado,
    y vamos a ver en tu hermosura
    al monte o al collado,
    do mana el agua pura:
    entremos más adentro en la espesura.

    Y luego a las subidas
    cavernas de las piedras nos iremos,
    que están bien escondidas,
    y allí nos entraremos,
    y el mosto de granadas gustaremos”.

    (San Juan de la Cruz)

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    “…-Hijos, decidimos bajar a las golondrinas al sur. Sería una oportunidad para nosotros de “entrarnos más adentro en la espesura”. –Al darse cuenta del desliz, se corrigió rápidamente-. Una oportunidad única de adentrarnos en esas soledades australes y contemplar el sol de medianoche.
    Los cervatillos, que sumidos en sus propias espesuras no se dieron cuenta de ningún desliz, lo único que registraron de esa oportunidad única, fue “bajar más al sur”, ansiosos preguntaron:
    -¿Iremos a la Antártida?
    -No, a la Tierra del Fuego…”

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    “…Al día siguiente, con el sol de medianoche todavía en sus retinas, tras contemplar el deslumbrante amanecer en la bahía, y después de discutir itinerarios, se decidieron por el periplo más completo y azaroso. Se embarcaron y navegaron por los canales fueguinos entre ventisqueros, deslizándose por frías y borrascosas aguas bajo inmensas cadenas de montañas y precipitaciones de hielo. Se detuvieron y recorrieron las diversas islas del archipiélago, hasta llegar al mítico cabo de Hornos, pesadilla de navegantes, y recodo de la muerte desafiando al frío, al mar y las tempestades. Todos brindaron…”

    “…Y se iba acortando su estadía a medida que se iban alargando sus días, y el sol de medianoche brillaba en ese cielo diáfano sin declinar nunca, colmando sus espíritus de paz y regocijo. Sentían como si una luz en su interior se fuera difundiendo lentamente como un vino generoso contagiándoles con su energía y su calor. Algunos, sin saber cómo ni por qué, se sentían embargados por una recóndita dulzura…
    Muy pronto habrían de reanudar la travesía…”

     

     

    (Fragmentos del Libro “Y Extranjero tu Fuiste en la Tierra de Egipto”)y-estranjero-tu-fuiste-en-la-tierra-de-egipto2



  • [Article 58]PLENILUNIO

     

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    La Cruz del Sur

     

     

    “…Después de un largo, tortuoso y trepidante viaje, entre caminos que no eran caminos sino sendas polvorientas, perdiendo el rumbo y volviéndolo a encontrar, andando y desandando, atravesando páramos yermos y desiertos, desvelando a adormecidas y solitarias ciudades portuarias, viendo las olas del Atlántico batir las costas, llegaron por fin, más muertos que vivos, a tan indeseado puerto…”

     

     

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    “,,,Estuvieron una semana compartiendo sus rituales, ideas y sueños. Participaron durante tres días y tres noches en la imponente ceremonia con mucha compostura y respeto, hasta Ulises supo guardar las formas y estar a la altura de las circunstancias. Acompañados por una música simple y religiosa, rezaron todos juntos en círculo pidiendo abundancia de alimentos, y de bendiciones, y un buen año de paz, salud, felicidad, y prosperidad para todos, bajo un cielo diáfano y sereno en el cual la luna resplandecía como una antorcha….”

     

     

    “…Cristóbal y Ariel les escuchaban y miraban maravillados. Se sentían orgullosos de sus cervatillos. Si sus corazones seguían templados por el sol de medianoche, en sus ojos resplandecían los plateados reflejos de esa mágica luna, y en sus almas seguían vibrando el ronco sonar de la trompeta…
    Un trecho del camino se pusieron a cantar como un disco rayado “Dale tu mano al indio”. Cristóbal, cansado de oír esos votos de penitencia, les pidió por favor que cambiasen el repertorio, y ellos, como si hubiesen logrado el tan anhelado perdón a sus faltas, trocaron su letanía en cánticos de alabanzas y alegría, que culminaron en himnos triunfales.
    Les parecía que con ellos subía desde el sur todo el continente… sentían a toda la piel de América en su piel… Llegaron completamente exhaustos, pero victoriosos y felices.
    Al pisar en su región vivos y salvos, se ovacionaron y aplaudieron a ellos mismos…”

     

    (Fragmentos del Libro “Y Extranjero tu Fuiste en la Tierra de Egipto”)



  • [Article 56]SEGUNDA PARTE

     

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    LA PATRIA

     

    …Dios la fundó sobre la tierra
    para que hubiera menos llanto y menos luto.
    Dios la fundó para que fuera
    como un inmenso corazón en este mundo.
    Mano sin tasa para el pobre,
    puerta sin llave, pan sin fin,
    sol sin crepúsculo.
    Dulce regazo para el triste, calor de hogar
    para el errante y el desnudo.
    La caridad es quien inspira su vocación
    de manantial y de refugio.
    En las tinieblas de la Historia
    la Cruz del Sur le dicta el rumbo más seguro.
    Ninguna fuerza de la Tierra podrá
    torcer este designio y este rumbo.
    Por algo hay cielo en la bandera, y un gesto
    noble y fraternal en el escudo.
    ¡Gracias, Señor, por este pueblo de manos limpias,
    frente alta y ojos puros!
    Gracias, Señor, por esta tierra de bendición
    y porque somos hijos suyos.

    (Francisco Luis Bernandez)

     

     

     



  • [Article 52]DOMINGO

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    “…Quedaron deslumbrados contemplando cómo el sol, al filtrarse a través de las copas de los arrayanes, coloreaba sus troncos en una escala gradual del amarillo al rojo que variaba caprichosamente. Creían que estaban encantados, ora eran fuego, otrora eran de oro; y para cerciorarse, tocaban con sus deditos sus cortezas y quedaron pasmados al comprobar que eran reales. Nunca soñaron que pudiesen existir árboles de esas tonalidades y con una piel tan suave al tacto. Parecían poseer vida propia… Cuando llegaron a un claro, hicieron un alto. Ariel y Cristóbal se acomodaron en uno de esos misteriosos troncos con matices de azafrán, canela y ámbar. Ariel empezó a hablar. Iluminado por una llama invisible, su ser desprendía luz, sus cabellos ensortijados emitían destellos dorados, y alrededor de sus pupilas brillaba un halo verde esmeralda. Continuó Cristóbal también encendido por un fuego interior, todo su cuerpo irradiaba paz, armonía, calidez. Ambos comentaban la resurrección. Los niños, escuchando extasiados sus palabras, veían a Jesús elevarse ante sus ojos, y lo sentían en sus corazones… y veían cómo de todas partes regresaban a su tierra sus hijos e hijas esparcidos por el mundo, y esta miraba y palpitaba, palpitaba y se ensanchaba, florecía como un lirio, y extendía sus raíces como un álamo, y alargaba sus ramas como un ombú; y todos volvían a habitar bajo su sombra, creciendo como el trigo, pujando como la vid… y volvían a ser una familia unida y feliz… y reinaba la solidaridad, la justicia, la caridad, el amor y abundaban las obras … y ya no había más prisioneros ni cautivos…”

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    (Fragmentos de El Libro “Y Extranjero Tu Fuiste en La Tierra de Egipto”)



  • [Article 46]AGARTHA

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    Unir tierra y cielo es hacernos un vaso, la copa en la que beben los demás”.

     

    (Mario Satz)

    “…-Padre, ¿existe Agartha?
    -Es… -empezó a decir José.
    -Sí –le cortó Esther-, ya conocemos de sobra tu explicación, pero deja que nos lo explique Cristóbal, porque vos, con tus bodrios metafísicos, ¡nos tenés la cabeza hecha un merengue!
    -Tengo entendido que es una leyenda. Significa “la que no se puede encontrar”… -comenzó a explicar Cristóbal…”

    (Fragmento del Libro “Y Extranjero Tu Fuiste en la Tierra de Egipto”)



  • [Article 44]LAS PENAS Y LAS VAQUITAS

     

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    EL ARRIERO

     

    En las arenas bailan los remolinos
    El sol juega en el brillo del pedregal
    y prendido a la magia de los caminos.
    El arriero va… el arriero va…

    Es bandera de niebla su poncho al viento
    Lo saludan las flautas del pajonal
    y guapeando en la senda por esos cerros
    el arriero va… el arriero va…

    Las penas y las vaquitas
    se van por la misma senda.
    Las penas y las vaquitas
    se van por la misma senda.
    Las penas son de nosotros,
    las vaquitas son ajenas.

    Un degüello de soles muestra la tarde
    Se han dormido las luces del pedregal
    y animando a la tropa dale que dale
    el arriero va… el arriero va…

    Oh, malhaya la noche traiga recuerdos
    que hagan menos pesada la soledad
    como la sombra en la sombra por esos cerros
    el arriero va… el arriero va…
    Las penas y las vaquitas se van por la misma senda…

    Y prendido a la magia de los caminos
    el arriero va… el arriero va…

    (Atahualpa Yupanki)

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    La calma volvió a reinar… pero su reino sería efímero…

    Era una mañana lluviosa… una de esas mañanas en la que todo rezuma tristeza, en la que los quejidos del viento, la fragancia de las flores, el olor de la tierra húmeda, y hasta el cuchicheo de las aves, parecen hablarnos de una ausencia…

     

     

    (Fragmento del Libro “Y Extranjero Tu Fuiste en la Tierra de Egipto”)



  • [Article 42]LA CONFESION

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    “…La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo; el intento de un camino, el esbozo de sendero. Ningún hombre ha llegado a ser él mismo por completo, sin embargo, cada cual aspira a llegar, los unos a ciegas, los otros con más luz, cada cual como puede. Todos llevan consigo, hasta el fin los restos de su nacimiento…”

    (Herman Hesse)

     

     

    “…El sol no había asomado aún. Una sombra entró como un rayo y golpeó enérgicamente una puerta.
    Cristóbal abrió entre sueños. Cuando vió la figura de Pablo se restregó los ojos para cerciorarse de que no estaba ante una visión.
    -Hijo, ¿qué haces a estas horas? ¡Si no se ha oído todavía el canto del gallo!
    -Vengo antes de que cante.
    -¿Es que acaso vas a cantar tú? –preguntó risueño-. ¡No serás, espero, tan engreído como ese gallo que creía que con su canto hacía despuntar el alba!
    Pablo, sintiéndose aludido, dijo humildemente:
    -Sí, padre, tiene razón, mi pecado ha sido la soberbia, he venido a confesarme.
    -¿Y no podías esperar a que amaneciese? –protestó con voz somnolienta, y cuando cayo en la cuenta-. Pero ¿desde cuándo en tu nueva religión se confiesan?
    -Yo no tengo ninguna.
    Y pronunció esta frase en un tono tan sepulcral que Cristóbal pegó un salto como si le hubiese caído encima un jarro de agua fría…”

     

    ( Fragmentos del Libro “Y Extranjero tu Fuiste en la Tierra de Egipto”)